La investigación de la Universidad de Chile, que considerará el análisis del ADN mitocondrial, tiene por objeto determinar los motivos de la extinción de esta etnia que habitó la isla de Chiloé antes de la llegada de los españoles.

Previo a la llegada de los
españoles al país, Chile estaba habitado por una
serie
de pueblos indígenas que se distribuyeron a lo
largo de su territorio. Desde el Perú llegaron etnias como los
Changos, pescadores seminómades que se
ubicaron entre Tocopilla y Los Vilos, en
el norte del país.
En el interior de la zona centro norte en tanto, se establecieron los
Atacameños y Diaguitas, culturas que
recibieron la influencia Inca y que mostraron un desarrollo superior en
comparación al resto de los indígenas chilenos.
Más al sur vivieron los pehuenches, mapuches, picunches,
pueblos sedentarios que desarrollaron la agricultura,
mientras que en la zona austral se ubicó una gran cantidad de tribus,
como los alacalufes, los onas y yaganes,
que navegaron las aguas del Estrecho de Magallanes. Un poco más al
norte, alrededor de la isla de Chilóe
se establecieron los chonos, navegantes
especialistas en la captura de ballenas y especies del mar.
Su historia es poco conocida. Por esa
misma razón y con la intención de develar los misterios del primer
pueblo indígena que desapareció tras la conquista española, un grupo
multidisciplinario de investigadores de la Universidad
de Chile analizarán el ADN
mitocondrial, además de evaluar la data antropológica y
arqueológica de los chonos, estudio que estará financiado por
Fondecyt.
Específicamente, la investigación tiene por objeto
determinar o desechar las hipótesis que se han tejido
para explicar la extinción de este pueblo.
Por ahora se cree que la causa estaría en innumerables enfermedades
nutricionales y relacionadas con el estrés debido al avance de las
poblaciones agroalfareras en desmedro de los canoeros.
Para ello se analizará la genética de los chonos,
proceso para el cual se utilizará material óseo
almacenado en la Facultad
de Ciencias Sociales de la Universidad de
Chile y en el Instituto de la
Patagonia y el Museo Antropológico Martín
Gusinde.
"Sobre los chonos se sabe poco ya que habitaron una zona muy
compleja en términos geográficos y su desarrollo cultural no dejó, como
otros grupos prehispánicos, cerámicas o productos textiles que
sirvieran como fuente de información", explicó al diario
La Nación el
doctor y académico de Genética Humana, Mauricio Moraga, uno de los
especialistas que participa del análisis.
Método de trabajo
Los científicos, en busca de precisión,
utilizarán modernas técnicas de antropometría y
morfometría geométrica con el objetivo de determinar la
estatura, estado nutricional, morfología craneana y enfermedades de
este grupo.
"Explicaremos si hubo o no mestizajes y los cambios en el
patrón de morbilidad que explique la extinción. Hay descripciones
generales respecto de su salud. Darwin, por ejemplo, hace referencia a
problemas de tipo vasculares en las piernas, lesiones varicosas que
atribuyó a los cambios bruscos de temperatura porque pasaban del calor
de la fogata a bucear en agua fría y las bajas temperaturas del medio
ambiente también", relató al mismo medio Eugenio Aspillaga,
antropólogo que encabeza el estudio.
Los investigadores también saben que los chonos presentaron
alteraciones dentales derivadas del consumo de mariscos.
Sus esqueletos evidencian además, la importancia de las
canoas en su forma de vida.
Los primeros resultados se conocerán a mediados del
próximo año. Previo a este informe se efectuará un
completo proceso de revisión de los restos óseos a través de las
herramientas clásicas, etapa en la que se considera aumentar los
fechados radiocarbónicos, para determinar cuáles serán expuestos al
análisis molecular. De resultar exitosa esta tarea, los investigadores
esperan tener una primera visión de la genética de los
antiguos habitantes de Chilóe.



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